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lunes, 10 de noviembre de 2025

Tiempo de adaptación

 Se dice que para que un humano pueda adaptarse a un lugar nuevo depende mucho de su introversión y capacidad para adaptarse a los lugares. Pueden ser un mes, seis meses, incluso un año.

Ahora que entré a un nuevo lugar de trabajo, a diferencia de las primeras veces que me costaba respirar y moverme, estoy lentamente adaptándome.

Me di cuenta cuando mis dedos se movían con fluidez al ponerle el seguro a la puerta del baño, o usaba el control de la tele para poner una canción en la televisión de la oficina. Me siento mucho más cómoda hablando con mis compañeros de trabajo al igual que con más confianza a la hora de hacer mi trabajo.

Bromeo entre ratos, como en el punto de reunión mientras vemos películas/series, canto canciones que ponen en la televisión y ellos también de adaptaron a mi.

Encontré un buen lugar para adaptarme. 


viernes, 12 de septiembre de 2025

Ser un adulto funcional

 Ser un adulto funcional es complicado.

Es emocionante pero da miedo fallar.

Todos los ojos están sobre ti. Tus habilidades sociales se ponen a prueba y ya no estás en la escuela, la edad no es un entendimiento, es una critica.

Pero los peros aún siguen existiendo. No soy infeliz.

Conseguí un trabajo, tengo novio, mi familia esta en su paz era, salgo con amigas y no me la paso encerrada en mi habitación como solía hacerlo. Siento que no he estado así de bien en años, pienso que lo único que me acongoja es la incertidumbre de que vuelva la oscuridad de antes.

Resumir mis pensamientos, me pone algo sombría pero recordar quienes están a mi lado, hace que no piense negativo pero me despeja.

Me hace tomar las cosas mucho más relajada.

lunes, 2 de junio de 2025

Huracán de inseguridad

 Me encuentro con el parabrisas moviendose de un lado a otro, puedo ver como a pesar de que intentan lo mejor posible por despejar mi vista, las gotas son mucho más rápidas para cubrir de nuevo el espacio limpio. Escuchó el sonido de la estática de la radio, la música feliz ya no está más para poder tranquilizarme. Solo pensamientos en mi mente vienen como espinas que quieren profundizarse en el corazón.


“No serás suficiente para él”

“Tarde o temprano esto terminará”

“¿Por qué te empeñas en intentar algo que no sabes si funcionará?”

“Quizás solo seas algo temporal”

“Habrá alguien más en su mente”


Inundan mi mente, así como mis lagrimas lo hacen en mis mejillas. Me digo a mi misma que estará bien, que es un huracán más que pasa en mi momento ansioso y de incertidumbre. Tengo el control de poder pararlo. 


Aunque cada vez más, las frases se vuelven más hirientes y penetrantes. Pero sé que debo de cerrar los ojos y concentrarme en los momentos junto a él.


Al abrirlos, puedo verlo ahí en la acera, con un paraguas en mano y una mirada consoladora de que todo estará bien. Porque así es. Ya no veo las gotas caer agresivamente en mi vidrio, ni tampoco la estática. Puedo ver como el cielo se despeja para dar paso a los rayos del sol y un bello arco iris pintando el cielo dorado con rosa.


Me acerco a él y me rodea con sus brazos dándome ese calor de seguridad y amor que tanto necesitaba.


“Estarás bien”


Lo estoy ya.